Poursuivis, exploités et reclus

Un article de Francisco PEREGIL paru le 23 février dans El País évoque les menaces qui pèsent aujourd’hui sur les peuples autochtones d’Amérique latine: la prospection pétrolière, la production d’agrocarburant, la culture du soja ou encore l’exploitation du bois.

Perseguidos, explotados y recluidos

La demanda de madera, soja y etanol se ceba con los indígenas latinoamericanos

indigenas_belem_elpais_ap_20090223Sobrevivieron a la llegada de Colón, a las enfermedades de Europa, a los dictadores, a la United Fruit Company y a la fiebre del caucho. Pero las prospecciones petrolíferas, las empresas madereras y los cultivos de soja no sólo les han espantado la caza sino que los han espantado a ellos mismos: pueblos enteros de nativos obligados a vivir cada vez más lejos de donde siempre estuvieron.

Aún quedan en América Latina unos 500 pueblos indígenas (la palabra tribu les parece peyorativa), con 43 millones de miembros que abarcan el 7,6% de la población del continente. Varias decenas de estos grupos no oyeron hablar nunca de Cristo, ni de Mozart, ni de la penicilina, ni de las Torres Gemelas, ni de Sin tetas no hay paraíso. La ONG Survival calcula que existen 40 de estos grupos en Brasil con los que nadie ha contactado, unos 15 en Perú y uno en Paraguay. Es en estas comunidades de escasa o nula relación con el resto de la sociedad donde se aprecian de forma más cruda los estragos del consumismo disfrazado de progreso.

Para ayudar a los indígenas en una batalla donde tienen todas las de perder, investigadores como Almudena Hernando, arqueóloga de la Universidad Complutense de Madrid, han convivido en la Amazonia brasileña con pueblos como los awá, también conocidos como guajá.

“Cuando los funcionarios brasileños de la Fundação Nacional do Índio (Funai) detectan a un awá perdido en la selva lo trasladan a una zona legalmente demarcada para los indígenas donde nadie puede entrar. Pero los madereros terminan entrando. Hacen unas talas muy selectivas, que no se pueden detectar mediante fotos aéreas, porque cortan los árboles más viejos y dejan los jóvenes, que no tienen valor en el mercado. Y detrás de ellos viene un ejército de campesinos sin tierra, que no tienen tampoco nada para subsistir. La forma que tenemos en Occidente de combatir esos desmanes es pedir certificados de origen de la madera que se compra”.

“El verano pasado”, continúa Almudena Hernando, “los madereros se acercaron a sólo tres kilómetros de la zona protegida. Y cuando llegue la temporada seca, el próximo agosto, seguro que se acercarán más y más. Cuando cazábamos junto a los awá, ellos, que tienen un oído finísimo, se paraban al oír las sierras mecánicas. Les espantan la caza, que es su única forma de vida. En 2006 la Funai llevó allí al Ejército y expulsó a los madereros. Pero, al año siguiente, volvieron”.

“La teoría en Brasil es muy buena. La ley protege a los grupos aislados, pero las invasiones son constantes, y no se hace nada para frenarlas”, indica Fiona Watson, directora de la ONG Survival.

“Por una parte el Gobierno crea un organismo como la Funai para protegerlos, y por otra pone en marcha el Plan de Crecimiento Acelerado, que proyecta entrar en la Amazonia y construir carreteras y centrales hidroeléctricas. Además, el presidente Lula da Silva visitará a Barack Obama en abril con el objetivo de vender a Estados Unidos más biocombustibles. Ya tiene en proyecto la creación de más fábricas en tierras reivindicadas por los guaraníes. Y encima, el Congreso de Brasil está debatiendo un anteproyecto de ley que permitiría explotar a gran escala la minería en los territorios indígenas”.

Survival trabaja desde hace varios años con 35.000 guaraníes de Brasil. “Éste era uno de los primeros grupos que contactaron con los colonos blancos hace casi 500 años y han sobrevivido a ello”, indica Watson. “Pero en los últimos 50 años, por culpa de la expansión agrícola en Mato Grosso, han perdido casi todas sus tierras y viven en reservas, rodeados por las plantaciones de soja y de caña de azúcar, que se usan para fabricar biocombustibles [especialmente el etanol]“.

Teresa Aguilar Larrucea, quien lleva varios años trabajando junto al fotógrafo Carlos Díez Polanco en distintos proyectos con decenas de pueblos indígenas en Latinoamérica, sostiene que todos los individuos con los que ha tratado siempre han salido perdiendo en su relación con el hombre blanco.

“Apenas se les otorga el rango de personas. Pueden quedar muy bonitos como cartel turístico, pero nadie quiere tenerles cerca. Y encima la sociedad blanca les quita sus tierras alegando que no las cultivan y que son improductivas. ¿Pero cuál es el concepto de improductividad? El indígena tiene ahí su tienda y su farmacia, saca beneficio de ellas. Llevan miles de años conviviendo en armonía con la naturaleza. Deberíamos aprender de ellos”.

A pesar del pesimismo con que Aguilar Larrucea atisba el futuro de los pueblos indígenas, aún ve signos esperanzadores. “Venezuela es un claro ejemplo de lo peor y lo mejor. Los indios caracas vivían en el centro del país y ahora en el centro no queda ninguno, todos se han desplazado a la Amazonia y a la frontera. Sin embargo, Venezuela ha sido un país pionero en la lucha por los derechos de los nativos al crear el Ministerio de los Pueblos Indígenas, y ponerlo en manos de Nicia Maldonado, que es indígena yecuana. Porque en Brasil existe la Fundação Nacional do Índio, pero sus dirigentes no lo son”, explica.

“Con Hugo Chávez”, continúa, “los indígenas han adquirido más conciencia de raza y dignidad. Ya no esconden sus raíces y cada vez aparece mayor número de indígenas en los censos. Pero al ser un ministerio nuevo, no llega a todos los pueblos indígenas que deberían llegar”. Detrás de esa aversión de la sociedad blanca al aborigen, según Aguilar Larrucea, lo que se esconde es un complejo racial y cultural. “Los blancos quieren presumir de su pureza renegando del mestizo y el mestizo reniega del indígena. Yo he visto en algunos pueblos a gente que hacía negación de sus hermanos más oscuritos porque se avergonzaban de ellos”.

Ku nkélo: à la recherche de l’eau

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Nadège BATOU, que j’ai connue par l’intermédiaire de Sorel, a eu la gentillesse de m’envoyer un DVD avec un extrait de son film Ku nkélo consacré à de jeunes porteurs d’eau à Brazzaville. Ce documentaire dénonce les problèmes d’approvisionnement en eau potable qui touche les Brazzavillois. Avec sa caméra, Nadège a suivi des enfants qui, bidons en main,  parcourent plusieurs kilomètres pour chercher de l’eau à la source. Au montage, elle se garde de tout commentaire et préfère laisser la parole à la population, de façon à rendre criante la pénurie d’eau potable. C’est un excellent film, magnifiquement tourné, que je vais utiliser en classe avec mes élèves de seconde, dans le cadre du chapitre de géographie consacré à l’eau. Nadège le présentera début mars au FESPACO, le Festival panafricain du cinéma, à Ouagadougou au Burkina Faso: elle cherche notamment des financements et je lui souhaite tous mes voeux de succès.

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Le film de Nadège révèle à quel point l’accès à l’eau est difficile et inégal dans le monde. C’est un thème que l’on aborde en géographie en classe de seconde:

Un accès inégal à l’eau potable.

700 millions de personnes vivent en dessous du seuil de stress hydrique.

Les Nations Unies ont défini un seuil de stress hydrique quand les disponibilités en eau par habitant sont inférieures à 1700 m3 par an, c’est-à-dire quand elles ne permettent plus, selon les hydrologues, de répondre aux besoins en eau pour l’agriculture, l’industrie, l’énergie et l’environnement.  Quand les disponibilités en eau tombent au-dessous de 1000m3, on parle de pénurie hydrique.

À l’heure actuelle, environ 700 millions de personnes dans 43 pays vivent en dessous du seuil de stress hydrique, soit près de 10% de l’humanité. Les choses devraient empirer: on pense que 3 milliards de personnes pourraient être affectées en 2025, soit 38% de l’humanité.

Avec une disponibilité annuelle moyenne de 1200 mètre cubes par personne, le Moyen-Orient est la région du monde la plus soumise au stress hydrique. Si l’Irak, l’Iran, le Liban et la Turquie se situent au-dessus du seuil, les Palestiniens, en particulier à Gaza, sont confrontés à l’une des pénuries d’eau les plus graves du monde –environ 320 mètres cubes par personne. L’Afrique sub-saharienne, quant à elle, compte le plus grand nombre de pays soumis au stress hydrique : près d’un quart de la population d’Afrique sub-saharienne vit dans un pays soumis au stress hydrique (cette proportion est en augmentation).

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Un approvisionnement en eau potable souvent difficile.

« Donner accès à une eau salubre, éliminer les eaux usées et fournir des systèmes d’assainissement constituent trois des bases les plus fondamentales du progrès humain », expliquait le PNUD dans son Rapport mondial sur le Développement Humain en 2006. Mais 1,1 milliard de personnes n’ont pas accès à l’eau: en effet, 1 habitant de la planète sur 6 vit à plus d’un kilomètre d’une source d’eau.  Dans ce cas, la consommation est souvent inférieure à 5 litres d’eau par jour! De plus, l’eau dont on dispose est loin d’être toujours potable: dans le monde, 2,6 milliards de personnes n’ont pas accès à l’assainissement!

Le Rapport du PNUD ajoute: « L’ absence d’accès à l’eau potable est un euphémisme pour désigner une pauvreté profonde. Elle signifie que les populations vivent à plus d’un kilomètre de la source d’eau potable la plus proche et qu’elles collectent l’eau dans des canaux de drainage, des fossés ou des ruisseaux susceptibles d’être infectés par des pathogènes et des bactéries capables d’entraîner des maladies graves ou mortelles.» En matière d’approvisionnement, l’Afrique sub-saharienne dispose de loin des taux de couverture les plus faibles (55 %). Ainsi, au Congo, en 2004, 57% de la population avait un accès régulier à des points d’eau aménagés et seulement 27 % avait accès à un dispositif d’assainissement amélioré. Les bornes-fontaines sont un moyen vital d’approvisionnement en eau pour les ménages démunis des pays en voie de développement. En effet, pour de nombreuses familles pauvres, le point de contact avec le réseau collectif de distribution n’est pas un robinet domestique privé, mais une borne-fontaine. À Nouakchott, en Mau­ritanie, quelque 30 % des familles déclarent puiser leur eau à des bornes-fontaines, tandis que ce pourcentage atteint 49 % à Bamako, au Mali. À Dakar, au Sénégal, les bornes-fontaines alimentent la moitié de la population privée d’eau courante à domicile. Enfin, la tâche du ravitaillement en eau participe aux inégalités entre hommes et femmes. Dans les régions rurales du Bénin, les filles âgées de 6 à 14 ans consacrent en moyenne 1 heure par jour au ravitaillement en eau, contre 25 minutes pour leurs frères. Au Malawi, il existe de grandes variations liées aux facteurs saisonniers en ce qui concerne le temps affecté au ravitaillement en eau, mais les femmes consacrent invariablement quatre à cinq fois plus de temps que les hommes à cette tâche.

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La crise de l’eau et de l’assainissement affecte avant tout les pauvres.

Parmi ceux qui sont privés d’accès à l’eau, plus de 660 millions d’individus vivent avec 2 dollars par jour ou moins, et plus de 385 millions vivent en dessous du seuil de pauvreté absolue d’1 dollar par jour. Ces chiffres suggèrent fortement une relation réciproque entre la pauvreté en termes de revenus et le manque d’accès à l’eau. Reste à savoir si ces individus manquent d’eau et d’assainissement parce qu’ils sont pauvres, ou s’ils sont pauvres parce qu’ils manquent d’eau et d’assainissement. Plus on est pauvre, plus cher on paie l’eau salubre, ajoute le Rapport mondial sur le développement humain de 2006. En effet, il existe de grandes disparités dans les prix payés pour l’eau. Les ménages des bidonvilles urbains, comme par exemple à Nairobi, paient généralement le litre d’eau 5 à 10 fois plus cher que les personnes riches de la même ville. Pourquoi cela? Les riches s’approvisionnent généralement en eau auprès d’une seule source alors que les pauvres doivent compter sur un éventail déconcertant de prestataires de services, tels que bornes-fontaines publiques, revendeurs, camions citernes et autres transporteurs d’eau. Certains revendeurs d’eau s’approvisionnent auprès d’une source municipale pour revendre ensuite l’eau à prix fort aux habitants des bidonvilles n’ayant pas l’eau courante. Une des disparités les plus profondes en matière d’eau et d’assainissement s’observe entre les zones urbaines et les zones rurales, en partie parce que les revenus ont tendance à être moins élevés en zone rurale, mais également parce que la prestation de services auprès de populations rurales dispersées est plus difficile et souvent plus onéreuse par habitant que lorsqu’il s’agit de populations urbaines, explique le Rapport mondial sur le développement humain de 2006.

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Pour terminer, je reproduis ci-dessous une interview de Nadège, parue hier dans Les Dépêches de Brazzaville:

Nadège Batou, la plus jeune réalisatrice congolaise, participe au Fespaco 2009

La 21e édition du Festival panafricain du cinéma (Fespaco) se tiendra du 28 février au 7 mars prochain à Ouagadougou au Burkina Faso, sur le thème « Tourisme et patrimoines culturels ». Ce festival, qui est un espace dédié au public cinéphile africain, a été créé il y a quarante ans pour faciliter les rencontres. Au moins six Congolais participeront au Fespaco, dont Nadège Batou, la plus jeune réalisatrice du pays, auteure du film documentaire Ku Nkelo à la recherche de l’eau. A quelques jours du lancement de cet événement, Nadège Batou a accordé un entretien aux Dépêches de Brazzaville.

Les Dépêches de Brazzaville. Pouvez-vous nous confirmer votre participation au Fespaco ?

Nadège Batou. Oui, je vais participer au Fespaco, le plus grand festival du cinéma africain qui a lieu à Ouagadougou au Burkina Faso. J’y vais pour y présenter à cette occasion mon deuxième film Ku Nkelo à la recherche de l’eau, et donc pour représenter mon pays.

D.B. Comment avez-vous été sélectionnée au Fespaco ?

N.B. J’ai inscrit mon film au Mica, le marché international du cinéma africain. C’est une structure qui offre des possibilités de rencontres entre acheteurs et distributeurs professionnels du monde entier, avec lesquels on peut discuter sur d’éventuels projets. Tel est mon cas, parce que j’ai deux autres projets en cours de réalisation… J’ai donc été au Mica dans le but de trouver éventuellement des distributeurs et pourquoi pas nouer des contrats avec certaines chaînes de télévision étrangères pour la diffusion de mes œuvres cinématographiques au plan international.

D.B. Combien de Congolais participent cette année au festival ?

N.B. J’ai été moi-même agréablement surprise de voir que notre cinéma est de plus en plus présent aujourd’hui lors de telles manifestations internationales. J’ai su par Internet que deux de nos compatriotes vivant à l’étranger ont été retenus, dont Rufin Mbou Mikima qui réside en Roumanie. Il est retenu en sélection off. Nous avons trois films en sélection officielle mis en compétition. J’espère qu’à travers ces trois films, le Congo aura un prix. Je suis la seule de nous trois à partir du Congo.

D.B. Vous avez co-réalisé votre premier film Ndako ya ba ndeko avec Alain Nkodia ?

N.B. Oui et ce film est aujourd’hui distribué aux USA. On se bat d’ailleurs pour trouver une autre distribution sous-régionale ou même nationale. Lors de la réalisation de ce film, étant novice en la matière, j’ai dû faire appel à Alain Nkodia en sa qualité de professionnel. Cela a été finalement un succès, Dieu merci ! Grâce à ma petite expérience à ses côtés et la formation que j’ai suivie à Africadoc, j’ai pu réaliser Ku Nkelo à la recherche de l’eau.

D.B. Que représente pour vous Ku Nkelo à la recherche de l’eau ?

N.B. C’est en réalité un film engagé qui traite de la question de la pénurie d’eau dans la ville de Brazzaville. Je me suis baladée avec ma caméra dans les quartiers de Brazzaville pour me rendre compte à l’évidence de cette denrée nécessaire qui se fait de plus en plus rare dans notre ville capitale, à la grande désolation des populations. J’ai voulu filmer ce coup de gueule de la population qui contribue au paiement des quittances d’eau sans en avoir consommé pendant une période. Mais il n’y a pas de commentaire dans ce film.

D.B. Ce documentaire d’une vingtaine de minutes est-il diffusé sur les chaînes de télévision locales ?

N.B. Malheureusement non, ce film est interdit de diffusion sur les chaînes de télévision bien qu’il soit autorisé de projection. Je n’ai fait qu’interpréter avec ma caméra la réalité sur le manque d’eau. Je me dis que les choses essentielles devraient être données pour les populations. On peut citer l’eau ou l’électricité. C’est un problème qui ne concerne pas que les riches ou les pauvres, le nord ou le sud. C’est tout le monde qui est concerné. Même chez nos autorités, le constat est le même, il n’y a pas d’eau.

D.B. Pouvez-vous nous parler de certains de vos projets ?

N.B. J’ai actuellement deux projets dont un qui est intitulé La guerre de succession. C’est l’un de mes projets issu de ma formation à Africadoc à Brazzaville en 2008. Je vais proposer ce film au Fespaco dans l’optique d’avoir le financement, car au Congo le cinéma et même la culture ne sont pas soutenus. Je vais aussi essayer de vendre mon deuxième film ailleurs. Si ça marche, je pourrai revenir terminer la réalisation de ce film documentaire qui parle des conflits d’héritage dans nos familles africaines.

Propos recueillis par Jean Dany Ebouélé

Le piratage des savoirs écologiques traditionnels

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Dans cette interview de 1991, quand il nous explique que les peuples autochtones ont sur leur milieu naturel toutes sortes de connaissances qui pourraient être de la plus grande utilité, Claude LÉVI-STRAUSS  est bien innocent et ne se doute pas que ces savoirs autochtones vont être piratés. Certaines firmes, parmi lesquelles des laboratoires pharmaceutiques, s’approprient en effet  les connaissances des peuples autochtones sur la biodiversité et vont jusqu’à breveter l’utilisation des plantes.  Ils privent ainsi ces peuples du droit d’utiliser leurs savoirs pour leur propre usage. On parle alors de biopiratage, ou biopiraterie, c’est-à-dire la spoliation des savoirs écologiques traditionnels.

Une dépêche de l’AFP publiée le 12 février nous explique que des ethnologues ont répertorié 300 plantes que les indiens Yaneshas, dans l’Amazonie péruvienne, utilisent à des fins médicales ou rituelles. En constituant cette “bibliothèque végétale”, ils espèrent protéger les Indiens contre la biopiraterie.

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Amazonie péruvienne : des chercheurs sauvent la mémoire des amérindiens

Des chercheurs ont entrepris dans la haute Amazonie du Pérou de sauver la culture orale des Yaneshas, des indiens dotés d’une prodigieuse mémoire leur permettant de raconter le monde des plantes dans lequel ils vivent et avec lequel ils communiquent.

Il faut préserver leur mémoire”, explique l’ethno-pharmacologue Geneviève Bourdy (Institut de Recherche pour le développement, IRD) qui a co-signée une vaste étude, à mi-chemin entre herbier classique et “bibliothèque végétale”.
Pour eux (les Yaneshas), les plantes sont des êtres vivants, ils communiquent avec elles”, souligne la scientifique.
Les quelques 8.500 Yaneshas, implantés à 400 km au nord-est de Lima, affirment communiquer avec l’esprit des plantes au moyen de chants, de rituels de cueillettes et, parfois, d’hallucinogènes.

Pour ces indiens, “la plante est le chemin de rencontre du social, de la maladie, de l’ordre du monde. Il n’y a pas un acte de la vie du Yanesha qui ne soit pas lié à une plante”, affirme Mme Bourdy.
Il y a aussi des plantes plus secrètes ou maléfiques dont il vaut mieux ne pas parler, des plantes servant à la magie noire et d’autres qui soignent”, ajoute Céline Valadeau, une ethno-pharmacologue de l’Institut des études Andines (IFEA), co-auteur de l’étude, qui a passé plus de six mois dans trois communautés yaneshas.

Derrière chaque plante il y a un esprit”. Elles servent à prévenir et soigner la plupart des maux et maladies (fatigue, douleur, traumatisme, fièvre, brûlure ou morsures de serpents) mais aussi à maintenir une hygiène de vie. Pour les Yaneshas, le comportement vis-à-vis de la famille est révélateur de l’état de santé: “Quand on a trop de haine dans le coeur, on tombe malade, la maladie est liée à des émotions fortes, facteurs de maladies”, explique Mme Bourdy. L’étude a été publiée à la demande des Yaneshas qui sont conscients de la difficulté de la transmission de leur culture orale.
En voie de paupérisation leurs communautés sont menacées par les expropriations entraînées par les cultures de palmiers à huile et le déboisement rapide de la forêt. Autrefois, les Yaneshas étaient chasseurs et vivaient aussi de la cueillette. Aujourd’hui, ils vont se louer dans des entreprises forestières et des plantations de café. L’ouvrage de référence pour les botanistes, les écologistes et les ethnologues a été établi avec la participation d’une trentaine de Yaneshas.

Il a demandé trois ans de travail afin de répertorier 300 plantes et décrire leurs utilisations par la société indigène. Outre la préservation de la mémoire, ce document publié avec l’Inrena (Institut national de Recherche des Ressources naturelles) servira à protéger “contre le bio-piratage des plantes”, notent les spécialistes.
Des firmes de cosmétiques veulent en effet fabriquer des crèmes à base de plantes. L’industrie pharmaceutique souhaite étudier les effets des plantes à des fins commerciales.

Les chercheurs ont répertorié “neuf plantes qui sont actives contre des maladies”. Ils ont gagné leur pari de sauver cette “bibliothèque végétale”, se félicite Céline Valadeau.

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Le reportage qui suit, diffusé dans le Magazine de la Santé sur France 5, nous montre par exemple comment la sacha inchi, ou “cacahuète des Incas”, utilisée par les Indiens du Pérou, est convoitée par l’industrie cosmétique. Des entreprises européennes ont fait une demande de brevet pour fabriquer des shampooings et des crêmes à partir de l’huile de sacha inchi qui est extrêmement riche en omega 3.  Si le brevet est accepté, les Indiens devraient en théorie payer pour l’utiliser!

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“Under The Floor Again”: le fait divers comme source d’inspiration

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“Under The Floor Again” est une magnifique chanson des Damned, illuminée par un solo de guitare très pinkfloydien, qui figure sur l’album “Strawberries” (1982). La vidéo ci-dessus, enregistrée en direct au Shepherds Bush Empire, à Londres en 2002, est extraite du DVD “Tiki Nightmare“. Je me suis souvent interrogé sur la signification de cette chanson… Le narrateur, qui se trouve sous terre, est-il mort? Jetons un coup d’oeil aux paroles.

Under the floor again
Once I was up and in the air and now I’m down
Goodbye to all my friends
Forget I ever was, the mole goes underground

Under the floor again
Eight years of hide and seek no peek of me is seen
I skipped the law again
The to and fro, the come and go, but miss the scene

So who was the girl we saw last night
Wearing a frock and gown seemed kinda paralyzed
A door in the floor a head materialized
I’m sure that I saw a face I recognized

Don’t say a word
Just stay here at my leisure
No sound is heard
Can’t take my simple pleasures
Like walking in the park
And taking in the sun
Just lock me in the dark
It’s no fun

Under the floor again
My baccy bets and beer are here and all I need
I’m feeling sore again
Three feet of life is all I have and rats to feed

Won’t say a word
Just stay here at my leisure
No sound is heard
Can’t take my simple pleasures
Like breathing in the air
It’s cleaner than the stuff
I’ve had in recent months
It’s no fun

Under the floor again
Once I was up and in the air but now I’m down

Où les Damned ont-ils cherché leur inspiration? Et plus généralement, comment naît une chanson? J’avais déjà évoqué cette problématique en proposant ici une vidéo où l’on voyait Serge GAINSBOURG en train de donner vie à la chanson “Initials BB”.

Et les Punks? On a souvent caricaturé les groupes punks en disant que leurs paroles étaient ineptes ou débiles ou en ironisant sur le fait qu’un groupe comme Clash trouvait son inspiration dans les unes de la presse populaire britannique… La presse comme source d’inspiration? Et pourquoi pas? Les faits divers ne sont-ils pas une excellente source d’inspiration? Sur les conseils de ses deux amis critiques Maxime du Camp et Louis Bouilhet, qui l’encourageaient à renoncer au lyrisme et à prendre un “sujet terre à terre”, Gustave FLAUBERT ne s’est-il pas emparé d’une histoire sordide qui avait défrayé la chronique normande entre 1843 et 1848? Lorsqu’il écrit “Madame Bovary“, ne romance-t-il pas finalement l’adultère, l’endettement, la ruine et le suicide de Delphine, l’épouse du médecin Delamare, à Ry?

Et “Under The Floor Again”? Un article de Charles Graham paru en 2007 dans le Lancashire Evening Post nous éclaire sur les origines de cette chanson: les Damned se sont inspirés d’un fait divers.

Wigan man lived under the floor

LIVED UNDER FLOOR: Norman Green after he came out of hiding

undertheflooragain_wigan_manMany a column inch has been filled with the story of canoeist John Darwin this last fortnight – but his vanishing trick pales in comparison to that of a Wigan man who hit the national headlines 25 years ago.
Norman Green spent an incredible seven-and-a-half years hidden from view in his own Ince home, often seeking refuge under the floorboards.
Back in 1974, the then 36-year-old had been arrested and quizzed by police regarding allegations of an alleged offence at the home of an 86-year-old woman.
After questioning he was released.But he was so frightened about his predicament that, when he returned home to find a police car outside his address in West Street, Higher Ince, two days later, that he went on the run. After shivering in bushes for three days in Ince Park without food or water in the December rain he realised he could not abandon his wife and children.
So he went home in the middle of the night and hid in the shed for a week while spouse Pauline sneaked him cups of tea and sandwiches.
Eventually, he plucked up the courage to go back into the house and hid in a cupboard for three days. With council workmen carrying out renovation work there was a danger of his being discovered there, so he then sought refuge inside the settee after hollowing it out from behind.
During this time police made repeated visits asking where he had gone and one officer even once poked the settee with a stick while Mr Green was inside it.
It was while a resident of the sofa that a longer-term plan formed in the fugitive’s mind. He said after his discovery: “I started to make a hole in the floorboards with a penknife.
“There was a gap about 2ft wide between the floorboards and the concrete floor. It was about 6ft long. That was where I lived, without coming out at all for the first two years. I just lay on the concrete floor, never seeing daylight or any other human being but Pauline.”
His wife passed him food and drink, but his tomb-like bolthole was beginning to have an adverse effect on his health and his weight plummeted to seven stones. He said it was also terrible lying there listening to his six children playing just inches above him.
After two years he began to emerge when no-one else was around and was confronted in the mirror by a straggly-haired and bearded Robinson Crusoe figure. However, while incarcerated he would wear his wife’s old clothes in case any visitors wondered why there were men’s clothes around the house.
He began to see the children again, but they were always out of the room when he came out from under the floorboards so they never knew where he was hiding. He was rumbled once – by three-year-old Kristian Coates who saw the Fagin-like Mr Green in the lounge playing with some of his children. But despite telling his family, no-one believed him!
It was only in March 1982 when police responded to a neighbour’s tip-off that the game was up. Mr Green’s first words were “Thank God it’s over.” He was never prosecuted for the alleged offence for which he had been originally arrested, but the story of his self-imposed imprisonment hit every tabloid front page in the land.

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En mars 1982, quand les journaux racontèrent l’histoire étonnante de Norman Green, les Damned étaient en studio en train d’enregistrer leur cinquième album. En bons punks, ils allaient s’emparer de cette histoire qui allait leur permettre d’être davantage que terre à terre: ils étaient sous terre!

La célébration de San Blas

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Ce mardi 3 février, à Aretxabaleta comme ailleurs dans la vallée du Deba, on fêtait la San Blas. De quoi s’agit-il? Voyons l’article qui est paru ce 4 février dans le Diario Vasco:

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San Blas celebró su fiesta anual

Centenares de personas acudieron como todos los años a la tradicional peregrinación a la ermita atxabaltarra de Sailuente.

aretxabaletabendicion 2.JPGARETXABALETA. DV. El buen tiempo, soleado, aunque fresquito, hizo que cientos de personas se acercaran un año más a cumplir con la tradición de la bendición de los alimentos que se realizó en la ermita de San Blas o Sailuente.
Entre ellos se encontraban como cada año, salvo cuando cae esta festividad en día festivo, cientos de escolares provenientes de los diferentes centros escolares de la zona. Tanto ellos como el resto de los peregrinos que acudieron a esta cita anual, fueron a través del nuevo tramo de carretera que se ha realizado con motivo de la construcción de la autopista, pasando por el túnel que transcurre bajo ella y por la que a partir de ahora hay que pasar para acceder a Sailuente.
Niños y adultos llegaron cargados con alimentos en sus mochilas para que fueran bendecidos, acto que se realizó al finalizar la misa oficiada por Jesús Ortiz de Urbina, que al final de la misma ofreció la reliquia del santo para que fuera besada por los peregrinos .
Sonido campanero
Como cada año, el sonido de las campanas de la ermita sonaron para que se oyeran por el entorno. Y un año más Pedro José Zuazabeitia fue el encargado de hacer sonar las dos campanas a las que se accede por una estrecha escalera que lleva a los más alto de la ermita atxabaltarra.

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Pour soigner les maux de gorges, il est courant ici de demander l’aide de Saint Blaise. Ainsi, chaque 3 février, le jour de la San Blas, les fidèles se rendent dans le quartier rural d’Apoztaga, où se trouve la petite chapelle Sailuente, dédiée à Saint Blaise, et font bénir toutes sortes d’aliments ainsi qu’un cordon,  le “San Blas Kordala”. Ce cordon est ensuite porté autour du cou durant 9 jours puis on le brûle. C’est une façon de se protéger de toutes les maladies de la gorge pour l’année qui vient. Comme depuis un mois je n’arrive pas à me débarrasser d’une bronchite, j’ai envoyé mon beau-père en service commandé: il a fait bénir une tablette de chocolat et nous verrons si le saint a davantage de pouvoir que le médecin.

D’après la Légende Dorée, de Jacques de VORAGINE [1], que l’on peut consulter sur le site de l’Abbaye Saint Benoît,  San Blas, ou Saint Blaise,  était un médecin qui vécut au troisième siècle  et qui fut élu évêque de Sébaste, une ville de Cappadoce.  Sans doute pour fuir les persécutions de Dioclétien, il se retira  sur une montagne pour mener une vie érémétique, entouré d’animaux. Il accomplit de nombreux miracles comme la guérison d’un enfant qui s’étouffait avec une arête de poisson:

Une femme apporta aux pieds du saint son fils qui était mourant d’un os de poisson arrêté dans la gorge ; elle lui demanda avec larmes la guérison de son enfant. Saint Blaise lui imposa les mains et fit une prière pour que cet enfant, aussi bien que tous ceux qui demanderaient quoi que ce fût en son nom, obtinssent le bienfait de la santé; et sur-le-champ, il fut guéri.

C’est sans doute pour ce fait que l’on invoque Blaise pour les maux de gorge. Jacques de VORAGINE précise d’ailleurs que Blaise demanda d’avoir ce don, juste avant d’être décapité:

Et à l’instant l’ordre fut. donné de le décapiter Quant à Blaise, il pria le Seigneur que si quelqu’un réclamait son patronage pour le mal de gorge, ou pour toute autre infirmité, il méritât aussitôt d’être exaucé. Et voici qu’une voix du ciel se fit entendre à lui, qu’il serait fait comme il avait demandé. Ainsi fut décapité ce saint avec deux petits enfants, vers l’an du Seigneur 283.

Ainsi s’explique la coutume de faire bénir des aliments le jour de la saint Blaise, pour guérir mais aussi pour prévenir les maux de gorge. Parfois, les aliments ne sont pas indispensables et, dans Rito y fórmula en la medicina popular vasca [2], Juan GARMENDIA LARRAÑAGA nous rapporte la croyance selon laquelle boire un demi verre d’une eau qui avait été bénite le jour de la San Blas suffirait à soigner la pharingite:

San Blas egunean bedeinkatutako uretikan baso erdi bat artu.

Parmi les aliments que l’on fait bénir, on trouve traditionnellement un gâteau préparé pour l’occasion, la torta de San Blas ou San Blas opilak. Un autre article du Diario Vasco paru le 1er février nous précise que ce gâteau est originaire d’Eibar:

Si uno abre el diccionario de euskera de la zona de Bergara -Bergara aldeko hiztegia- y consulta el vocablo San Blas-opilla (Torta de San Blas), se encontrará con el dato de que «esta tradición se ha extendido desde Eibar a los demás pueblos».

Aujourd’hui, le gâteau de San Blas s’est largement diffusé au-delà d’Eibar et des alentours si bien qu’on peut le trouver dans de nombreuses pâtisseries du Gipuzkoa. Dans la vallée du Deba, c’est un gâteau que l’on continue à faire à la maison, comme on peut le voir en images sur le site de Elgoibarren.net. En voici la recette, telle que nous l’a donnée Amaia K,  de Bergara:

Ingrédients: 1kg de farine, 6 oeufs, 200 grammes de beurre, 20 cuilléées de sucre, 100 grammes de levure, de l’essence d’anis.

Faire fondre le beurre. Battre les oeufs. Ajouter le beurre, le sucre et l’anis aux oeufs battus. Mettre la farine sur une surface lisse, ajouter la levure. Ajouter progressivement le mélange des oeufs et pétrir. Donner une forme de galette et mettre au four à 150º. Pour le blanc du dessus, battre le blanc d’un oeuf en neige. Ajouter 100 grammes de sucre glace et quelques gouttes de jus de citron.

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À Aretxabaleta, la chapelle de Sailuente est un lieu où la célébration de la San Blas est bien enracinée. S’il existait jadis à Mondragón une chapelle qui a aujourd’hui disparu, on trouve encore dans la vallée du Deba d’autres chapelles dédiées à ce saint: à Elgeta, Antzuola, et Bergara, où le culte est également célébré, comme on peut le voir dans la vidéo ci-dessous, diffusée sur GOITB.

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Gurutzi ARREGI ARPEITIA, dans un article intitulé Rituales de protección en ermitas y santuarios de Bizkaia (País vasco) [3], nous dit que cette coutume existe également hors du Gipuzkoa, à Zeberio, Urregi, Lekeitio, Murelaga, Kurtzio et Bermeo, en Biscaye.

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On rapporte aussi que San Blas est invoqué pour la bonne santé du bétail: il existait la coutume de dire ¡San Blas! quand un animal toussait. La date du 3 février est ainsi une date importante du calendrier religieux local. On se trouve au milieu du cycle hivernal et, comme dit le proverbe: «Kandelarioz elurra dario, San Blasek lagunduko dio»!

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[1] Jacques de VORAGINE. La légende dorée, Paris, Garnier Flammarion, 2 tomes.

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[2] GARMENDIA LARRAÑAGA Juan. Rito y fórmula en la medicina popular vasca, Andoain, Txertoa, 1990, 134 pages.
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[3] ARREGI ARPEITIA Gurutzi. Rituales de protección en ermitas y santuarios de Bizkaia (País vasco) in La religiosidad popular (volumen III), Barcelona, Anthropos, 1989, 669 pages.

La géographie sociale d’Elisée Reclus

Élisée Reclus

Élisée RECLUS, fils de pasteur, géographe et communard est une belle figure d’idéaliste généreux. Le Monde Diplomatique vient de mettre en ligne un article de Philippe PELLETIER, professeur de géographie à l’université Lyon-II (Lumière), qui lui rend hommage:

La géographie sociale d’Elisée Reclus

Elisée Reclus (1830-1905) était à la fois géographe et anarchiste. On l’a redécouvert à l’issue de Mai 68, dans un contexte académique marqué par la critique tant de la géographie classique vidalienne que de la « nouvelle géographie » considérée par certains comme trop quantitativiste ou marxiste. Héritant d’un positionnement scientiste et naturaliste, il était à la recherche de lois tant explicatives que prospectives, c’est-à-dire porteuses d’un « déterminisme relatif » pour reprendre l’expression du généticien contemporain Albert Jacquard. A la fin de sa vie, Reclus se risqua à établir, non sans prudence, trois lois : « La “lutte des classes”, la recherche de l’équilibre et la décision souveraine de l’individu, tels sont les trois ordres de faits que nous révèle l’étude de la géographie sociale et qui, dans le chaos des choses, se montrent assez constants pour qu’on puisse leur donner le nom de “lois” . »

Pour Reclus, comme pour d’autres, l’être humain est inséparable de la nature puisqu’il en est issu. Mais son fameux épigramme, « l’homme est la nature prenant conscience d’elle-même », montre qu’il ne s’agit plus seulement de la nature en soi. La prise de conscience intervient et donc l’esprit et l’action, en liberté et en volonté. C’est un processus, une évolution présente. Autrement dit c’est la civilisation, ou, plus exactement, la « demi-civilisation puisqu’elle ne profite point à tous».

Dans un texte écrit une quarantaine d’années avant ces propos, Reclus précise que, « devenu la “conscience de la terre”, l’homme digne de sa mission assume par cela même une part de responsabilité dans l’harmonie et la beauté de la nature environnante». Mais il va plus loin que cette approche quasi mystique et organiciste. Il insiste sur les « travaux de l’homme » et des « peuples » qui, à mesure qu’ils se sont « développés en intelligence et en liberté » sont « devenus, par la force de l’association, de véritables agents géologiques [qui] ont transformé de diverses manières la surface des continents, changé l’économie des eaux courantes, modifié les climats eux-mêmes». Avec cette action de transformation, l’humanité a une responsabilité dialectique vis-à-vis de la nature. Les deux principes qui la guident reposent à la fois sur la raison – bien s’organiser, bien gérer la nature – et sur l’esthétique – soigner la nature, l’embellir, donc s’embellir soi-même.

Reclus veut que l’humanité aménage correctement et consciemment son environnement (ce qu’il appelle la « nature environnante »). Le bonheur de l’humanité « ne sera tenu pour tel qu’à la condition d’être partagé par tous, de s’être fait conscient, raisonné et de comprendre en soi les recherches passionnantes de la science et les joies de la beauté antique». Il rappelle ainsi l’exemple des civilisations passées, anéanties pour avoir malmené leur milieu. S’appuyant sur les travaux précurseurs du géographe américain George Perkins Marsh (1801-1882), il dénonce la déforestation, le déboisement des Alpes, l’érosion des sols, l’avancée des dunes, ou évoque la fragilité des marais. Et condamne les destructions inutiles, inutiles pour la nature car elles menacent son équilibre instable, inutiles pour l’humanité car elles ruinent son propre milieu, dégradent sa sensibilité, attaquent son sens éthique. A rebours des conceptions conservatrices et fétichistes de la nature, celles de Reclus apparaissent comme dynamiques. Elles s’articulent selon deux binômes : celui du milieu-espace (approche synchronique d’un système d’interactions complexes) et du milieu-temps (approche diachronique, évolutive) ; et celui du progrès et du regrès, aux accents proudhoniens et inspiré du philosophe napolitain Giambattista Vico. « Aménager les continents, les mers et l’atmosphère qui nous entoure, “cultiver notre jardin” terrestre, distribuer à nouveau et régler les ambiances pour favoriser chaque vie individuelle de plante, d’animal ou d’homme, prendre définitivement conscience de notre humanité solidaire, faisant corps avec la planète elle-même, embrasser du regard nos origines, notre présent, notre but rapproché, notre idéal lointain, c’est en cela que consiste le progrès. »

La position de Reclus est donc claire. L’action de l’homme n’est pas néfaste en soi, mais elle doit être autant sociale et esthétique que morale : « Elle peut embellir la Terre, mais elle peut aussi l’enlaidir ; suivant l’état social et les mœurs de chaque peuple, elle contribue tantôt à dégrader la nature, tantôt à la transfigurer.» Ainsi, il ne conteste pas la nécessité de l’aménagement navigable de la Loire, par exemple, mais la façon dont celui-ci est réalisé par l’Etat. Il se prononce aussi pour le creusement d’un tunnel sous le col du Montgenèvre pour rapprocher Marseille et Turin.

La raison de la science consciente, combinée à l’esthétique et à l’éthique, est appelée à la rescousse pour que tout aménagement soit réussi. « Maîtres désormais de l’espace et du temps, les hommes voient donc s’ouvrir devant eux un champ indéfini d’acquisitions et de progrès, mais, embarrassés encore par les conditions illogiques et contradictoires de leur milieu, ils ne sont point en mesure de procéder avec science à l’œuvre harmonique de l’amélioration pour tous. (…) Dans son essence, le progrès humain consiste à trouver l’ensemble des intérêts et des volontés commun à tous les peuples ; il se confond avec la solidarité. Tout d’abord, il doit viser à l’économie, bien différent en cela de la nature primitive, qui prodigue les semences de vie avec si étonnante abondance. »

Autrement dit, Reclus plaide pour une économie rationnelle et solidaire. Une considération quasi cartésienne sur les hommes « maîtres désormais de l’espace et du temps » qui l’éloigne des raisonnements misanthropes ou réducteurs de l’écologie de son temps. Il ne se réfère d’ailleurs pas à celle-ci, créée en 1866 par le savant Ernst Haeckel (1834-1919) et dans laquelle il voit une forme de social-darwinisme.

Lorsqu’il décrit la « destruction et [la] restruction » de la surface terrestre, avec ses espèces animales et végétales, Reclus réintroduit ainsi une dimension directement politique : « Dans l’ensemble, les hommes ont travaillé sans méthode à l’aménagement de la Terre. (…) C’est donc le hasard qui nous gouverne aujourd’hui. L’humanité n’a pas encore fait l’inventaire de ses richesses et décidé de quelle manière elle doit les distribuer pour qu’elles soient réparties au mieux pour la beauté, le rendement, l’hygiène des hommes. La science n’est pas encore intervenue pour établir à grands traits les parts de la surface terrestre qui conviennent au maintien de la parure primitive et celles qu’il importe d’utiliser diversement, soit pour la production de la nourriture, soit pour les autres éléments de la fortune publique. Et comment pourrait-on demander à la société d’appliquer ainsi les enseignements de la statistique, alors que, devant le propriétaire isolé, devant l’individu qui a le “droit d’user et d’abuser”, elle se déclare impuissante! »

Ce passage, qui renvoie notamment à la question de la propriété, peut se lire comme un véritable manifeste anarchiste, dans la mesure où Reclus a perdu ses illusions sur la solution électorale et se méfie du dogmatisme marxiste. Autrement dit, pour utiliser un vocabulaire contemporain, il ne sépare pas la question écologique de la question économique et sociale, plaçant tous ses espoirs dans une science consciente, basée sur la rationalité statistique, pour montrer la voie des décisions utiles au progrès humain.

Cette posture n’est pas incompatible avec une passion pour la nature et les paysages. En atteste cette anecdote évoquant Elie, le frère aîné d’Elisée : « Elie, sur son lit de mort, lui rappelait leur voyage de Montauban à la Méditerranée en 1849 qui se termina par leur expulsion de la faculté de théologie : “Quand nous aperçûmes la mer du haut de la montagne de Clape, tu étais tellement ému que tu me mordis l’épaule jusqu’au sang.” »

Introduisant des thématiques et des démarches modernes, la géographie de Reclus apparaît réellement innovante à son époque. Mais s’adressant au cœur et à la raison, à la poétique et au rationnel, à l’émotion et à l’engagement, elle reste largement d’actualité.

Philippe Pelletier